Atención al cliente
Privacidad y RGPD en el chat en vivo: qué tener en cuenta
2 de diciembre de 2025 · 5 min de lectura
El chat implica tratar datos personales
En casi todas las conversaciones de chat, un cliente comparte datos personales: nombre, datos de contacto, números de pedido. Tu plataforma de chat, y si externalizas, tu socio de servicio, son por tanto encargados del tratamiento. Eso requiere un contrato de encargo de tratamiento y acuerdos claros sobre seguridad y conservación.
Cinco puntos que marcar
Revisa los siguientes cinco puntos con cada proveedor o socio:
- Un contrato de encargo de tratamiento actualizado con condiciones claras sobre finalidad y seguridad.
- Almacenamiento de datos dentro de la UE, o garantías adecuadas para el almacenamiento en otros lugares.
- Un plazo de conservación acordado con eliminación automática de conversaciones antiguas.
- Derechos de acceso: ¿quién puede ver las conversaciones y queda eso registrado?
- Un procedimiento de brecha de datos con plazos de notificación claros.
Consentimiento y deber de información
Indica en tu política de privacidad que almacenas conversaciones de chat y por qué. Para el chat proactivo o los activadores basados en seguimiento, pide un consentimiento de cookies adecuado. Si no estás seguro de la configuración, haz que la revisen: este artículo no es asesoramiento jurídico.
Al externalizar: puntos adicionales de atención
Un socio externalizado trata datos en tu nombre. Define a qué sistemas puede acceder, cómo se gestionan las cuentas y qué ocurre con los datos una vez finalizada la colaboración. Elige socios que comuniquen esto de forma proactiva; eso dice más que cualquier certificado.
Conclusión
Chatear conforme al RGPD no es un obstáculo, es una lista de comprobación. Ajusta bien el contrato de encargo de tratamiento, los plazos de conservación y los derechos de acceso, y cumplirás tanto con la ley como con la expectativa de tus clientes de que sus datos están seguros.